Portazos, corrientes y llaves olvidadas
En las casas cerca de la costa las corrientes de aire hacen de las suyas. Abres la ventana del salón para que entre la brisa, sales un momento al rellano y la puerta se cierra sola a tu espalda. Si solo quedó con el resbalón, que es lo más frecuente, solemos abrir con herramientas finas que no dejan marca en la madera, en la chapa ni en el marco.
Cuando la llave estaba echada o la puerta lleva cerrojo, el trabajo cambia. Miramos contigo el tipo de cilindro, si tiene escudo y cuántos puntos de cierre hay, y elegimos el método que menos daño haga. Si en algún caso hay que sacrificar el bombín para entrar, te lo decimos antes de empezar y dejamos uno nuevo montado en la misma visita.
Casas bajas, apartamentos y cancelas de urbanización
En el centro de Guardamar muchas viviendas son casas de una o dos plantas con la entrada directamente a la acera, a menudo de madera maciza y con cerraduras de embutir veteranas. En las zonas de playa y en las urbanizaciones del sur predominan los apartamentos con puerta blindada y las cancelas metálicas de acceso a jardines comunes. Conocemos las tres situaciones y el material que pide cada una.
También abrimos trasteros y garajes en planta baja o en sótano, cuartos de contadores y puertas de servicio de locales comerciales. Si el candado o la cerradura que sujeta la persiana metálica de tu negocio se ha bloqueado, lo abrimos y lo dejamos operativo para que puedas abrir al público con normalidad.
Antes de abrir, comprobamos que es tu casa
Abrir una puerta es algo serio, así que antes de hacerlo pedimos algo que acredite que puedes entrar: el documento de identidad con la dirección, un contrato de alquiler, una factura de suministros a tu nombre o la palabra de un vecino que te conozca. Si todo eso se ha quedado dentro, lo revisamos nada más abrir, contigo delante.
En los apartamentos turísticos pedimos que el propietario o la empresa que gestiona el alquiler confirme la apertura, por teléfono o por mensaje. Es una llamada corta que evita malentendidos y que protege tanto al huésped que se ha quedado fuera como al dueño de la vivienda. Al terminar, te explicamos en qué estado queda la cerradura.



